martes, 7 de febrero de 2012

Fidel presenta sus memorias: “El deber nuestro es luchar hasta el último minuto”

 Fidel presenta sus memorias: “El deber nuestro es luchar hasta el último minuto”


Fotos: Roberto Chile

Galería de imágenes.  “Buenas”, saludó alegremente Fidel al auditorio, y con esa palabra mágica se abrió en una de las salitas del Palacio de las Convenciones la presentación del libro de memorias del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo, dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco.

En el mismo tono risueño, Fidel alertó: “Van a hablarles de dos libros de los que ustedes ni han tenido noticia”. Son, en efecto, dos tomos que abren con los primeros recuerdos de la infancia del líder y cierran en diciembre de 1958, previo al Triunfo de la Revolución. Suman casi mil páginas en las “que yo tuve alguna participación”, bromea el Comandante, y ese tono distendido animó todo el encuentro, que se prolongó por casi seis horas y al menos una con el Comandante en pie saludando personalmente a un buen número de asistentes, entre ellos viejos compañeros de lucha del Moncada y el Granma, y los familiares de los Cinco cubanos presos en los Estados Unidos.

Fidel viste con un ligero suéter deportivo negro sobre una camisa a cuadros predominantemente azules. La expresión de su rostro refleja las emociones que le inspiran las palabras y anécdotas que van reconstruyendo los presentadores de cada tomo de esta edición, Abel Prieto, Ministro de Cultura, y Miguel Barnet, Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. A veces levanta las cejas y le brillan los ojos, como cuando Abel recuerda pasajes de la infancia en Birán, o se ríe sin más preámbulo, por ejemplo, al evocar Barnet las palabras del Che Guevara sobre el desembarco del Granma: “Fue un naufragio”.

En realidad la razón por la que esté aquí, y lo repetirá de diverso modo en el encuentro, responde a una única pregunta: “¿En qué más puedo ayudar?”. Y si hubiera que escoger una sola frase que dé una idea de a dónde nos llevará este libro  -una joya de la edición y la impresión de la Casa Editora Abril y la Imprenta Federico Engels, con fotografías y dibujos de Ernesto Rancaño, a quien se debe la portada-, quizás ayude esta que en algún momento de las conversaciones le dice a Katiuska: “Prefiero el viejo reloj, los viejos espejuelos, las viejas botas, y en política, todo lo nuevo”.

Mientras Katiuska presenta brevemente las ediciones e intervienen los presentadores, por momentos Fidel se muestra tan emocionado como nosotros, como si de pronto, tras aquel viaje apretado por las páginas de los dos libros, viera en su conjunto, “como en una película en tercera dimensión” -diría Barnet-, su propia vida. “Es que resalta todo el valor de lo que se hizo, pero lo que más me interesa es ser útil.”

Comenta que lee cientos de despachos de agencias todos los días. Literalmente devora toda la información que le llega. Sigue con particular detalle la situación en Venezuela, que este 4 de febrero conmemorará el 20 aniversario de la Rebelión militar comandada por Hugo Chávez: “Nunca nadie hizo más por el pueblo venezolano, que el Movimiento Bolivariano”, comenta.

De muchas cosas habló Fidel  con entusiasta disposición al diálogo a partir de los comentarios y preguntas del auditorio: de las admirables luchas que hoy libran los estudiantes latinoamericanos y del mundo por sus derechos; de su profunda oposición a la enseñanza pagada; de su  firme creencia en que los conocimientos adquiridos y desarrollados en nuestro país pueden multiplicar las producciones, los bienes y el nivel de vida de la sociedad, incluso en la agricultura; de lo equivocados que estábamos todos al creer que en el socialismo los problemas económicos estaban resueltos; de los Nobel que raramente premian a los que creen en un sistema social más justo; de las sorprendentes novedades de la ciencia y la tecnología: del riesgoso  gas esquisto y las fabulosas perspectivas de la nanotecnología; de las visitas de líderes mundiales y la impresión que le han causado; de Las Malvinas, “ese pedazo de tierra arrebatado a Argentina”, donde ahora los británicos pretenden extraer petróleo  y, por supuesto, de las terribles amenazas que se ciernen sobre Siria e Irán, mientras Estados Unidos y Europa pretenden convencer a Rusia con la ridícula idea de que el escudo antimisiles es para proteger a ese país de las amenazas de Irán y Corea del Norte.

Es para él imprescindible seguir al tanto de los acontecimientos, y reconocer que “ya no hay espacio solo para los intereses nacionales, si no están enmarcados en los intereses mundiales… El deber nuestro es luchar hasta el último minuto, por nuestro país, por nuestro planeta y por la humanidad”.

Hablando de los Cinco y con los Cinco

En dos ocasiones, Fidel habló de  Juan Cristóbal, de Romain Rolland como una de sus lecturas favoritas. La primera fue al descubrir en la fila detrás de sus compañeros moncadistas, a las madres de los Cinco. Aquella novela estuvo entre sus lecturas en prisión. Fue una de las que sobrevivió a la censura del jefe de la cárcel,  un “tipo odioso, imbécil, ladrón…” Tanto que  le prohibió libros como el Stalin de Trotsky y en cambio dejó pasar El Capital, de Carlos Marx.

“Aquí estamos viendo a los familiares de los Cinco. Hay que ver lo que han resistido esos hombres”, exclamó con admiración.  Y aunque dijo que no había comparación entre los casi dos años en que permaneció preso con los 13 que llevan confinados Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio e incluso René -al que no le permiten volver a Cuba- se le sintió particularmente interesado en la situación actual de ellos.

“Ahora mismo estaba leyendo lo que escribió Antonio, sobre el  traslado de prisión, ¿cómo está él?”, preguntó con marcado interés aquel que como preso político también sufrió atropellos y hasta amenazas de muerte.

Mirta, la madre de Tony, le explicó que era un cambio al que tenía derecho y que él había pedido al reducirse su condena. El estuvo 13 años en la prisión de máxima de Florence, Colorado - tan dura que le llaman el “Alcatraz de las Rocosas”-, lo que obligaba a tomar tres aviones a sus familiares de visita. Ahora está en  Marianna, Florida, la misma donde estuvo René hasta su salida el 7 de octubre pasado.

“Ha resultado muy favorable el cambio por el clima y  porque ahora solo tengo que tomar un avión y después seguir por carretera”, explicó la madre del poeta prisionero, una  admirable mujer que este año cumple 80 de edad y ya estaba resintiéndose de las agotadoras jornadas de viaje para visitar a su hijo. En cuanto a él, comentó que tiene muy buen ánimo y que le pidió trasmitir a todos las gracias por el  apoyo a la lucha por la causa de los Cinco que ha entrado en una fase crucial y decisiva.

“Se mantiene, como sus compañeros, con la misma fidelidad, resistencia, buen ánimo y el deseo que por fin llegue la victoria”, dijo Mirta.

La visión íntima de la Historia

La escritora Graziella Pogolotti, presidenta de la Fundación Alejo Carpentier, inició la ronda de preguntas. Uno de los problemas del acercamiento a la Historia -así en mayúscula- es que se sigue la secuencia de los grandes acontecimientos, pero casi nunca los recovecos, aquellos detalles íntimos, la memoria, esas cosas que no solo tocan la mente, sino el corazón. Propone al líder de la Revolución que siga escribiendo, que continúe esta saga testimonial y que cuente más de su experiencia como luchador y el intercambio con grandes personalidades del mundo.

“Tengo que aprovechar ahora, porque la memoria se gasta”. Otra vez aflora el magnífico humor de esta tarde, y promete: “Estoy dispuesto a hacer todo lo posible por transmitir lo que recuerdo bien… He estado expresando todas las ideas que tenía y los sentimientos por los que atravesé”. Más adelante añade: “Tomo conciencia de la importancia de relatar todo eso para transmitirlo, de modo que sea útil.”

Llamó la atención sobre la enorme revolución que se ha producido en el pensamiento, en una época signada además por avances científicos inusitados. “Internet es un instrumento revolucionario que permite recibir y transmitir ideas, en las dos direcciones, algo que debemos saber usar”, y comentó sobre el enorme potencial que tiene el país para participar de estos desarrollos. Por ejemplo, solo la Universidad de Ciencias Informáticas, entre estudiantes, docentes y trabajadores posee a 14 000 personas. “¿Estamos aprovechando esos valores y recursos para transmitir ideas?”, se preguntó.

En diálogo con Mirthia Brossard, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, dijo que “debemos apoyar las ideas de la joven chilena -Camila Vallejo- en el sentido de luchar para que la eduación alcance igual para todos. Que no sea solo una educación general y gratuita, sino preocuparnos por lo que se enseña”.  Y añadió: “La educación es la lucha contra los instintos. Los instintos conducen al egoísmo, pero solo la conciencia nos puede llevar a la justicia. Esta no es solo una fórmula práctica, sino teóricamente la única aceptable.”

El pintor Alexis Leyva Machado (Kcho) le comentó, ya casi al cierre del intercambio, que este libro presenta al Fidel que se convirtió en un líder de talla mundial no por la fuerza, sino por su inteligencia. Cuando el artista le pidió que expresara una recomendación para bregar con este mundo loco que nos ha tocado en suerte, el Comandante respondió: “Tú mismo lo has dicho, hace falta más que un acto de valentía, un acto de inteligencia.”

Lamentó el líder de la Revolución que se agotara el tiempo, pero el encuentro cerró tal y como se había abierto, con risas: “¡Qué lástima, se va acabar esta reunión! Me he sentido muy feliz, pero yo soy un colaborador de los médicos (que lo atienden). Y conste que lo hago como un acto, no de valentía, sino de inteligencia.”

Conversaciones al margen. EL VALOR DE SARA

    Diana Balboa, compañera de Sara González, cuyas cenizas serán lanzadas este sábado en la mañana a las aguas de la Bahía de La Habana, subió al estrado a pedido de Fidel, quien la abrazó y elogió su consagración al cuidado de la emblemática trovadora cubana durante los intensos meses que duró su batalla contra el cáncer.

    “Sé que fuiste muy valiente”, le dijo Fidel, a lo que ella respondió: “Valiente ella, Comandante. Ella se portó muy valiente y mientras tuvo lucidez, estuvo  preocupada por su trabajo, por su condición de cubana y patriota y se fue tranquila, no tuvo un final trágico.”

    Mirándose ambos a los ojos, Diana quiso hacerle saber al líder de la Revolución que Sara fue muy feliz cuando supo por el director del CIMEQ y el profesor Elliot, médico de cabecera, de la permanente  preocupación personal de él  por ella. “Yo solo quería saber que no le faltaba nada”, fue su respuesta.

    Lo demás, como todo lo esencial, no era visible. Según Diana, “la conversación estuvo más en la ternura que en las palabras. Yo sentí esa ternura y una emoción muy profunda en su mirada. Quién no sabe cuánto se querían mutuamente Fidel y  Sara.”

    ¿CON ANTONIO O CON RENÉ?

    Ya se retiraban Fidel y los invitados cuando entró una llamada de René al celular de su esposa Olga que le pasó el teléfono al  líder de la Revolución. Inicialmente él creyó que era Antonio. Su interlocutor le explicó que no era el poeta porque Fidel dijo enseguida “Ah caramba, te había confundido. Pensamos mucho en todos ustedes; vas a recibir dos libros que leerás en medio día”, le comentó entre otras cosas.

    Junto a Fidel, todos trataban de escuchar la voz del otro lado, pero solo  alcanzamos a escuchar las últimas palabras de René: “Cuídese, Comandante y nos vemos allá.”

    “Un fortísimo abrazo”, le dijo él. Después indagaría con Olga si alguien lo acompaña en esta obligada retención en territorio estadounidense. Ella le comentó  que lo  visitan sus familiares que reciben visa, pero que en su “libertad vigilada”, él tiene muchas restricciones, la peor de todas, la negativa a concederle visa a ella para que pueda acompañarlo.

    “¿No te la han dado ni una sola vez?” quiso saber. “Visa no, Comandante. Me la han negado siempre, desde que me deportaron en el año 2000. Adriana tampoco la ha recibido para visitar a Gerardo desde que está preso.”

    Al despedirlas, Fidel insistió en  su convencimiento de que en la lucha por el regreso de los Cinco “vamos a tener éxito.”

Los casos de Alan Gross y de los Cinco Cubanos

Los casos de Alan Gross y de los Cinco Cubanos

Salim Lamrani & Wayne S. Smith*

Es posible un cambio en las relaciones entre La Habana y Washington. Estados Unidos levantó todas las restricciones relativas a los viajes de los cubanos-estadounidenses a la isla y las remesas destinadas a las familias. Al mismo tiempo, el gobierno cubano favorece el establecimiento de pequeñas empresas privadas. Esta realidad abre el camino al fortalecimiento de los vínculos entre ambas comunidades, y más precisamente –como subrayó un observador- a «un flujo de capital de Estados Unidos hacia Cuba».


No obstante, por un lado el caso de Alan Gross, arrestado el 3 de diciembre de 2009, y por otro lado el de los Cinco Cubanos, representan un obstáculo mayor a la mejora de las relaciones.

¿Quién es Alan Gross? SIGA LEYENDO AQUÍ.

Alan Gross es un ciudadano estadounidense de Potomac, Maryland, de confesión judía, de 61 años, que trabaja para el gobierno de Estados Unidos. Es un empleado de la Development Alternative, Inc (DAI), subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), la cual a su vez depende del Departamento de Estado. En diciembre de 2009, cuando Gross estaba a punto de salir de Cuba con una simple visa turística –en lo que constituía entonces su quinto viaje del año– los servicios de seguridad lo detuvieron en el aeropuerto internacional de La Habana. Una investigación había permitido establecer vínculos estrechos entre él y la oposición interna al gobierno cubano, a la cual distribuía computadoras portátiles y teléfonos satelitales, en el marco de un programa del Departamento de Estado de «promoción de la democracia en Cuba». [1]

Experto en tecnología de comunicación de larga distancia, Gross dispone de una gran experiencia en este campo. Ha trabajado en más de cincuenta naciones y ha elaborado sistemas satelitales de comunicación durante las intervenciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán para eludir los canales controlados por las autoridades locales. [2]  La posesión de un teléfono satelital está rigurosamente prohibida en Cuba por razones de seguridad nacional. Por otra parte, el sector de las telecomunicaciones es un monopolio del Estado en Cuba y está prohibida cualquier competencia. [3]

¿Ayuda a la comunidad judía de Cuba?

El Departamento de Estado estadounidense, que exige la liberación del detenido, afirma que «Gross trabaja para el desarrollo internacional y viajó a Cuba para ayudar a los miembros de la comunidad judía de La Habana a conectarse con otras comunidades judías del mundo». Según Washington, las actividades de Gross eran legales y no han violado la legislación cubana. [4]

En octubre de 2010, con ocasión de la reunión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Arturo Valenzuela, secretario de Estado asistente para los Asuntos Interamericanos, se entrevistó con Bruno Rodríguez, ministro cubano de Relaciones Exteriores, a propósito de Gross. Se trataba entonces del más importante encuentro diplomático entre representantes de ambas naciones desde el inicio de la era Obama.[5]

La familia de Alan Gross también aseguró que sus frecuentes viajes a la isla se destinaban a permitir que la comunidad judía de La Habana pudiera conseguir acceso Internet para poder comunicarse con los judíos del mundo entero. [6] Su abogado, Peter J Kahn, ratificó esas palabras: «Su labor en Cuba no tenía nada que ver con la política, sino que simplemente se proponía ayudar a mejorar la vida de los miembros de la pequeña, pacífica y no disidente comunidad judía en ese país».[7]

Seguramente Gross tenía contactos con algunos miembros de la comunidad judía en Cuba, aunque la propia comunidad judía de La Habana contradice la versión oficial de Estados Unidos y de la familia de Gross. En efecto, la comunidad afirma que no conoce a Alan Gross y que nunca se ha reunido con él a pesar de sus cinco estancias en Cuba en 2009. Adela Dworin, presidenta del Templo Beth Shalom, rechazó las afirmaciones de Washington: «Es lamentable […].Lo más triste es que se haya querido involucrar a la comunidad judía de Cuba, que es totalmente ajena».

Por su parte Mayra Levy, portavoz del Centro Hebraico Sefardí, aseguró que ignoraba quién era Gross y que éste jamás se había presentado a su institución. La Agencia estadounidense Associated Press señala por su parte que los«líderes de la comunidad judía de Cuba negaron que el contratista estadounidense Alan Gross […] hubiera colaborado con ellos». [8] Del mismo modo, la Agencia Telegráfica Judía precisa que «los principales grupos judíos de Cuba han desmentido cualquier contacto con Alan Gross y cualquier conocimiento de su programa». [9]

El reverendo Odén Marichal, secretario del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), que agrupa las instituciones religiosas cristianas así como a la comunidad judía de Cuba, ha ratificado esta posición durante una reunión con Peter Brennan, coordinador de los Asuntos Cubanos en el Departamento de Estado. Con ocasión de la Asamblea general de las Iglesias de Cristo de Estados Unidos en Washington, en noviembre de 2010, el líder religioso refutó las alegaciones de Gross. «Lo que sí dejamos bien claro es que la comunidad hebrea de Cuba, que es miembro del Consejo de Iglesias de Cuba, nos dijo: ‘Nosotros jamás tuvimos relación con ese señor, jamás nos trajo equipo de ninguna clase. Negaron cualquier relación con Alan Gross'». [10]

En efecto, la pequeña comunidad judía cubana, lejos de estar aislada, está perfectamente integrada en la sociedad y mantiene las mejores relaciones con las autoridades políticas de la isla. Fidel Castro, aunque se muestra sumamente crítico con respecto a la política israelí en los territorios ocupados, declaró al periodista estadounidense Jeffrey Goldberg que «nadie ha[bía] sido tan difamado como los judíos» en la historia. «Fueron rechazados de su tierra, perseguidos y maltratados en todo el mundo. Los judíos tuvieron una existencia mucho más dura que la nuestra. No hay nada que pueda compararse con el Holocausto», añadió. [11]

El presidente cubano Raúl Castro participó en la ceremonia religiosa de Hanuka –Fiesta de las Luces– en la sinagoga Shalom de La Habana en diciembre de 2010, la cual se transmitió en directo por la televisión cubana y fue primera plana del diario Granma. Aprovechó la ocasión para saludar a «a comunidad hebrea de Cuba y la fabulosa historia del pueblo hebreo».[12]

Por otra parte, la comunidad judía cubana dispone de todas las facilidades tecnológicas necesarias para comunicarse con el resto del mundo, gracias a la ayuda que proporcionan otras entidades judías internacionales como el Benai Brith and the Cuban Jewish Relief Project, el Canadian Jewish Congress (CJC), la World ORT, el Joint Distribution Committee (JDC) o el United Jewish Committee (UJC), con el acuerdo de las autoridades cubanas. [13]

Arturo López-Levy, secretario de Bnai Brith en la Comunidad Judía Cubana entre 1999 y 2001 y actualmente profesor de la Universidad de Denver, también se muestra escéptico a propósito de la versión estadounidense sobre el caso Gross. Al respecto, afirma lo siguiente:

"Gross no fue arrestado porque sea judío ni por sus supuestas actividades de ayuda tecnológica a la comunidad judía cubana, que ya disponía de un laboratorio informático, de correos electrónicos y de acceso a Internet antes de su llegada a La Habana. [Los judíos de Cuba] no se reúnen en una sinagoga para conspirar con la oposición política pues ello pondría en peligro la cooperación con el gobierno que es necesaria para las actividades como el programa de emigración a Israel, el proyecto de Derecho de Nacimiento, mediante el cual jóvenes judíos cubanos viajan a Israel cada año, o para tratar de la ayuda humanitaria. Para proteger lo más importante, se apartan todo lo posible de los programas de injerencia política estadounidenses en los asuntos internos cubanos. Gross viajó a Cuba no para trabajar con alguna organización judía sino para la USAID (Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU)".[14]

Por su parte Wayne S. Smith, embajador estadounidense en Cuba entre 1979 y 1982 y director del Programa «Cuba»del Centro de Política Internacional de Washington, señala que «Gross, en otras palabras, estaba implicado en un programa cuyas intenciones son claramente hostiles a Cuba ya que el objetivo es nada menos que el cambio de régimen». [15]

Actividades ilegales según las autoridades cubanas

Por parte de las autoridades cubanas, la versión oficial no ha convencido y Gross es sospechoso de actividades de espionaje y de subversión interna. [16] Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento cubano, afirmó que el ciudadano estadounidense había violado la legislación del país. «Él violó leyes cubanas, la soberanía nacional, cometió delitos que en Estados Unidos son muy, muy castigados». [17] En efecto, el empleado de la USAID proporcionaba equipos tecnológicos altamente sofisticados. La distribución y el uso de teléfonos satelitales están reglamentados en Cuba y está prohibido importarlos sin autorización. Por otra parte, el Artículo 11 de la Ley 88 cubana estipula que «El que, para la realización de los hechos previstos en esta Ley, directamente o mediante tercero, reciba, distribuya o participe en la distribución de medios financieros, materiales o de otra índole, procedentes del Gobierno de Estados Unidos de América, sus agencias, dependencias, representantes, funcionarios o de entidades privadas, incurre en sanción de privación de libertad de tres a ocho años».[18]

Este rigor no es específico de la legislación cubana. En efecto, la ley estadounidense prevé sanciones similares para este tipo de delitos. La Ley de Registro de Agentes Extranjeros (Foreign Agents Registration Act) sanciona a todo agente no registrado por las autoridades que «en Estados Unidos solicita, recolecta, proporciona o gasta contribuciones, préstamos, dinero u otro objeto de valor en su propio interés», con una pena de cinco años de prisión y una multa de 10.000 dólares.[19] La legislación francesa también sanciona este tipo de actuación. Según el Artículo 411-8 del Código Penal, «el hecho de ejercer, por cuenta de una potencia extranjera, de una empresa u organización extranjera o bajo control extranjero o de sus agentes, una actividad con el objetivo de conseguir o proporcionar dispositivos, informaciones, procedimientos, objetos, documentos, datos informatizados o ficheros cuya explotación, divulgación o reunión tengan la naturaleza de atentar contra los intereses fundamentales de la nación se castiga con diez años de cárcel y 150.000 euros de multa». [20]

El 4 de febrero de 2011, el fiscal de la República de Cuba acusó formalmente a Alan Gross de «actos contra la integridad y la independencia de la nación», y pidió una pena de veinte años de cárcel. El 12 de marzo de 2011, Gross recibió finalmente la sentencia de quince años de prisión tras su juicio. [21] El abogado defensor, Peter J. Kahn, lamentó que su cliente estuviera «atrapado en el medio de una larga disputa política entre Cuba y Estados Unidos».[22]

El New York Times recuerda que Gross «fue arrestado en diciembre pasado durante un viaje a Cuba en el marco de un programa semiclandestino de la USAID, servicio de ayuda extranjera del Departamento de Estado destinado a socavar al gobierno de Cuba». El diario neoyorquino subraya también que «las autoridades estadounidenses han reconocido que el señor Gross entró en Cuba sin visa en regla, y han declarado que distribuía teléfonos satelitales a disidentes religiosos». [23]

Desde 1992 y la adopción de la ley Torricelli, Estados Unidos admite abiertamente que su objetivo con respecto a Cuba es un «cambio de régimen» y uno de los pilares de esta política consiste en organizar, financiar y equipar a una oposición interna. [24]


La USAID, encargada de la administración de este plan, admite que financia a la oposición cubana en el marco de este programa. Según la Agencia, para el año fiscal 2009, la suma de la ayuda destinada a los disidentes cubanos se elevó a 15,62 millones de dólares. En total, desde 1996, se han dedicado 140 millones  de dólares al programa destinado a derrocar al gobierno cubano. «La gran mayoría de esta suma se destina a individuos que se encuentran en Cuba. Nuestro objetivo es maximizar la suma del apoyo del cual se benefician los cubanos en la isla». [25]

La organización gubernamental enfatiza también el siguiente punto: «Hemos formado a centenares de periodistas en un periodo de diez años cuya labor ha aparecido en grandes medios de comunicación internacionales». Formados y estipendiados por Estados Unidos, responden ante todo a los intereses de Washington, cuyo objetivo es un «cambio de régimen» en la isla. [26]

Desde un punto de vista jurídico, esta realidad ubica de hecho a los disidentes que aceptan los emolumentos ofrecidos por la USAID en una situación de agentes al servicio de una potencia extranjera, lo que constituye una grave violación del código penal en Cuba. La Agencia es consciente de esta realidad y se limita a recordar que «nadie está obligado a aceptar o formar parte de los programas del gobierno de Estados Unidos». [27]

Judy Gross, la esposa de Alan Gross, fue autorizada a visitarlo en prisión por primera vez en julio de 2010. [28] Aprovechó la ocasión para transmitir un correo al presidente cubano Raúl Castro. Expresó su arrepentimiento y pidió disculpas por los actos de su marido. «Reconozco hoy que el gobierno cubano no aprecia el tipo de trabajo que Alan hacía en Cuba. Su intención nunca ha sido dañar a su gobierno».[29]

Judy Gross acusa al Departamento de Estado de no haber explicado a su esposo que sus actividades eran ilegales en Cuba. «Si Alan hubiera sabido que algo le pasaría en Cuba, no habría hecho eso. Pienso que no lo han informado claramente de los riesgos». [30]

¿Una salida de la crisis?

Obviamente Groos violó la ley. No hay dudas al respecto. Por otra parte no parece que haya ocasionado un verdadero perjuicio y su encarcelamiento no beneficia en nada a Cuba. En cambio su liberación podría mejorar sensiblemente las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, sobre todo si Gross pidiese disculpas por sus actos.

El asunto Gross-USAID parece vinculado a la suerte de los cinco agentes cubanos condenados a severas penas de prisión en Estados Unidos y encarcelados desde 2008. Igual que Estados Unidos, que señaló que no ocurrirá ningún cambio sustancial mientras no se solucione el caso de Gross, las autoridades cubanas también parecen renuentes a cualquier acercamiento mientras los Cinco Cubanos permanezcan en prisión. Después de una serie de atentados con bombas contra los centros turísticos de La Habana, el gobierno cubano envió a los cinco agentes para que se infiltraran en los grupos terroristas anticastristas de Florida y recogieran información sobre sus planes. La idea era entregar después dicha información al FBI para que pudiera neutralizar a los grupos terroristas. En junio de 1998 tuvo lugar en La Habana un encuentro de varios días entre representantes del FBI y las autoridades cubanas. Se entregaron casi 42 informes al FBI. Entonces las autoridades cubanas esperaban que Estados Unidos actuara contra los terroristas, pero no ocurrió nada de eso. Poco después el FBI arrestó a los cinco agentes cubanos, es decir, encarcelaron a los que proporcionaron las pruebas en vez de a los terroristas. Los Cinco Cubanos fueron «juzgados» y declarados culpables. El juicio fue un escándalo. La fiscalía no tenía pruebas, por esa razón acusó a los Cinco de «conspiración» para cometer actos ilegales (cargo que no requiere pruebas, basta con convencer al jurado). Además los juzgaron en Miami, donde el sentimiento anticastrista está tan exacerbado (véase el caso de Elián González) que resultaba imposible reunir un jurado imparcial. Los abogados de la defensa solicitaron una deslocalización del juicio pero, contra toda previsión, se la denegaron.
El caso de Gerardo Hernández, acusado de «conspiración» de asesinato –en relación con la destrucción por el ejército cubano de dos aviones de la organización anticastrista «Hermanos al Rescate» en febrero de 1996- y condenado a dos cadenas perpetuas más 15 años, es sin lugar a dudas el peor de todos. El hecho de que no se pudiera presentar ninguna prueba que demostrara su implicación no fue importante para el jurado. Gerardo sigue tras las rejas, a veces en aislamiento, y después de tantos años todavía no le han autorizado a ver a su mujer ni una sola vez.

Esta injusticia contradice la fama de Estados Unidos de estar al servicio de la ley. Hay que encontrar una solución. El mantenimiento en prisión de esas personas después de tantos años, sin ninguna prueba que las incrimine salvo el hecho de ser agentes sin registrar de una potencia extranjera, es digno de la Guerra Fría (una práctica injustificable incluso en aquella época). Ahora, después de más de dos décadas del final de la Guerra Fría, mientras aparece una oportunidad sin precedentes de instaurar una nueva relación entre Cuba y Estados Unidos, esta detención es moralmente injustificable y singularmente contraproducente. Ya es hora de emprender un proceso de revisión de todos esos casos y permitir a esas personas que se reúnan con sus familias. Uno de ellos, René González, ya fue liberado tras cumplir su pena. Todavía tiene que cumplir una condena de tres años de libertad condicional. Por increíble que parezca, no le han autorizado el regreso a Cuba para encontrarse con su esposa, a la que no ve desde hace más de una década. Permitirle regresar a Cuba debería ser la primera decisión a tomar en este proceso de reconciliación. Si Estados Unidos decide actuar con respecto a los Cinco Cubanos, naturalmente Cuba también deberá liberar a Alan Gross para que se reúna con su familia.

Conviene señalar que el propio Alan Gross sugirió una iniciativa de ese tipo, «Cuando se enteró del reciente intercambio de Gilad Shalit (el soldado israelí) por más de 1.000 palestinos encarcelados (Gross) expresó su idea de que Estados Unidos y cuba podían hacer lo mismo con respeto a él y los Cinco Cubanos», explicó el rabino David Shnever que había visitado a Gross en La Habana. [31]

lunes, 6 de febrero de 2012

La traducción como fraude: De cómo se fabrica el mito de Yoani Sánchez

 
“Los accidentes no existen”. Sigmund Freud

Como era de esperar, Bloomberg y Reuters han difuminado su información sobre la reciente visita a Cuba de la presidenta brasileña Dilma Rousseff con sendas alusiones a la campaña de Yoani Sánchez en Twitter, en la que esta trató de presionar a Rousseff para que convenza al gobierno cubano de que le conceda una visa de salida que le permita asistir a un acto de propaganda en Salvador de Bahia (Brasil).


Ya nada nos sorprende. Para empezar, Sánchez tiene la ególatra desfachatez de insistir en que todo el mundo se ocupe de ella cuando, en paralelo, durante más de una década USA se ha negado a conceder visas de entrada a sus compatriotas Olga Salanueva y Adriana Pérez O’Connor para que puedan visitar a sus maridos (René González y Gerardo Hernández, dos de los cinco héroes cubanos), a los que tiene injustamente encarcelados. Pero, ¿qué culpa tiene ella si le basta con escribir un tweet para que la prensa acuda babeando y le preste el mismo valor que a las declaraciones de Rousseff contra el gulag de Guantánamo? Al fin y al cabo, estas cosas forman parte de un plan de márketing que cuenta con la complicidad de los medios.

Sin embargo, lo interesante de este tweet es que la prensa en lengua inglesa no se ha limitado a hacer una simple traducción y a difundirla, sino que ha mentido con premeditación y alevosía. Es difícil adivinar dónde se originó el fraude, pues tanto Bloomberg como Reuters han utilizado palabras casi idénticas.

Matthew Bristow y Cris Valerio informaron para Bloomberg de la siguiente manera:

    Sánchez, de 36 años de edad, que se opone al gobierno de Castro en su blog Generación Y, aludió a la persecución de Rousseff por parte de la dictadura brasileña (1964-1985) al exigir que le concedan una visa para asistir a la proyección en Salvador de un documental en el que ella aparece. Durante los últimos cuatro años a Sánchez se le ha denegado viajar al extranjero.

    “Vi una foto de la joven Dilma, sentada en un banco con los ojos vendados ante los hombres que la acusaban”, escribió Sánchez en Twitter el 24 de enero. “Así me siento yo ahora mismo.” ["I saw a photo of young Dilma, sitting on a bench blindfolded as men accused her," Sanchez wrote Jan. 24 on Twitter. "I feel that way right now"

Por su parte Jeff Franks, de la agencia Reuters, escribió:La semana pasada, Sánchez anunció en Twitter que había visto una fotografía de “la joven Dilma, sentada en un banco con los ojos vendados ante los hombres que la acusaban. Así me siento yo ahora.” [Last week, Sanchez wrote on Twitter that she had seen a photograph of "young Dilma, sitting on a bench blindfolded as men accused her. I feel that way now."]

Sin duda se trata de una imagen irresistible: una mujer joven con los ojos vendados, acosada por hombres vociferantes. Sí, es muy conmovedor, excepto por el hecho de que esa foto no existe.

Esto es lo que Sánchez dijo exactamente en Twitter: “Vi foto de @Dilmabr joven sentada en banquillo de los acusados y juzgada por hombres con la cara tapada. Yo me siento asi mismo ahora”

La traducción fraudulenta de Bloomberg y Reuters alteró el verbo tapar para convertirlo envendar, lo cual no es un error inocente dadas las circunstancias de un juicio militar. Pero fue mucho más allá en la alteración del significado, pues en inglés ya no son los jueces acusadores quienes “se tapaban la cara”, sino Dilma Rousseff quien “tenía los ojos vendados”.

Mención aparte merece la pobrísima escritura de Yoani Sánchez, que pide a gritos unas cuantas lecciones de gramática. La prensa en español no pudo resistirse a retocar su tweet. El periódico argentino La Nación lo mejoró así:

    “Vi la foto de Dilma sentada en el banco de los acusados y siendo juzgada por hombres que se tapan la cara. Yo me siento así ahora” (Nótese que la versión de La Nación tiene 129 caracteres con espacios incluidos, todavía por debajo del límite de 140 que permite Twitter)

Y aquí abajo está la foto. Dilma no tiene los ojos vendados. Dos hombres vestidos con uniforme militar ocultan su cara a la cámara con las manos.

Gracias a Wikileaks sabemos desde hace un tiempo que la falsa entrevista de Yoani Sánchez a Barack Obama fue en realidad un producto manufacturado por la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, no por ella. ¿Cómo es que una bloguera cubana puede contar con la ayuda de un equipo de ese calibre, el personal diplomático de una superpotencia puesto a su disposición y una prensa corporativa que altera y refina sus tweets?

¿Quién buscó la foto de Rousseff en los archivos y no dudó en equiparar a la Dirección de Inmigración de Cuba con la dictadura militar de Brasil mediante una traducción mentirosa, concebida para desinformar y convertir el día a día de Yoani Sánchez en algo trágico y conmovedor? El márketing aprendió hace mucho tiempo la vieja ley psicológica de la contigüedad, según la cual los seres humanos tenemos tendencia a asociar ideas o imágenes con las ideas o imágenes que inmediatamente las preceden y, así, el martirio que evoca la fabulación de una Dilma Rousseff enfrentada con los ojos vendados a los ladridos de los militares brasileños no está ahí por casualidad, sino más bien para crear en el lector el efecto de realidad de que Yoani Sánchez es la nueva mártir de nuestra época, pues no hay que olvidar que casi todo el mundo suele dar por buena la versión que ofrecen los medios y casi nadie se habrá tomado la molestia de buscar la foto.

Entonces, ¿quién está detrás de este engaño? Se admiten apuestas.

domingo, 5 de febrero de 2012

10 PREMIOS NOBEL DEMANDAN LA INMEDIATA LIBERTAD DE LOS CINCO CUBANOS

10 PREMIOS NOBEL DEMANDAN LA INMEDIATA LIBERTAD DE LOS CINCO CUBANOS.
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José Ramos-Horta, Pres. Timor L’Este, Premio Nobel de la Paz, 1996
Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz, 1992
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, 1980
Máiread Corrigan Maguire, Premio Nobel de la Paz, 1976
Günter Grass, Premio Nobel de Literatura, 1999
José Saramago, Premio Nobel de Literatura ,1998
Darío Fo, Premio Nobel de Literatura, 1997
Nadine Gordimer, Premio Nobel de Literatura, 1991
Wole Soyinka, Premio Nobel de Literatura, 1986
Zhores Alferov, Premio Nobel de Física, 2000

viernes, 27 de enero de 2012

Martí. Educador de Nuestra América.


Más dadas son a crear que a aplicarse
las inteligencias de tierra americana…

Se cumplen 159 años del nacimiento de José Martí. En Colombia, su pensamiento y obra permanecen desconocidos. De todas las facetas que labró en su breve y luminosa vida, hay una que tiene especial significado en estos tiempos de drásticas variaciones que estremecen al mundo. Se trata de la dimensión educadora del apóstol. En nuestra esquina subcontinental, esta faceta tiene un significado más relevante por ser un territorio en el que se ha ensañado lo peor del imperio de las malas ideas, el poder que ha conducido el acontecer global hasta la descomunal crisis en que nos encontramos.

Las sendas catastróficas que hoy arrojan a la humanidad al vórtice en el que nos hallamos fueron vislumbradas por su portentosa visión que atravesaba el tiempo captando esencias y devenires: En la medula, en la médula esta el vicio, en que la vida no va teniendo en esta tierra más objeto que el amontonamiento de la fortuna… Dijo sobre unos Estados Unidos que apenas se erigían como la potencia hemisférica que antecedería al imperio mundial de fines del siglo XX.
Los acontecimientos continentales y globales han discurrido de tal forma, que su labor educadora, con la palabra y la acción, encuentra hoy una asombrosa vigencia. Sucede así con quienes ven muy hondo y de un golpe de vista. Expresan ideas y encarnan valores cuyo significado vital solo puede ser captado cuando el caudal de los sucesos por sí mismo revela la tremenda justeza de lo que han enunciado. Martí encarno el genio creador y la humildad que se aplica con infinita paciencia y amor sin tregua a la puesta en obra de lo creado.
Bastaría tener presente los significados de la revolución ética a la que consagro su parábola vital , su fiera insistencia en evitar el contagio de los valores pervertores engendrados en un materialismo tan enceguecedor , como romo , y triunfantes en el imperio de Hércules y Mammon , su vindicación de nuestras culturas nativas y las potencias curativas de la naturaleza , o la ofrenda de su vida para suscribir con la acción el resplandor de su palabra , bastaría tener presente estas facetas , decimos, para comprender que sus hechos y su obra encierran luces vitales para revolucionar desde los cimientos la educación en nuestros tiempos. Una educación que teniendo que parir seres con libertad fundamental - capaces por tanto de labrar la soberanía de la comunidad -, ha sido reducida a la condición servil de apisonar y domesticar conciencias , y reproducir las lacras de las dos improntas coloniales fabricando egos , ignorancias y soberbias que arrasan la tierra y las comunidades.
Un estado de cosas no se revoluciona con un proyecto de Ley. Esto no significa que la ley carezca de valor en un proceso de transformación de raíz de lo que exige ser mutado. Pero vana ilusión sería considerar que cambiando las leyes, se cambia el orden existente. En diversos puntos de Nuestra América, al igual que en diversos lugares del mundo, los jóvenes se levantan frente a un sistema que les niega la vida y destruye la tierra. El orden educativo funcional a la dinámica que excluye y devasta, dicen con plena razón, debe ser demolido. En su lugar claman por una educación pública de calidad en la que el dinero no sea condición de ingreso o exclusión.
Con relación al sentido de la educación en Nuestra América Martí señalo : un pueblo no es una masa de criaturas miserables y regidas : no tiene el derecho de ser respetado hasta que no tenga la conciencia de ser regente: edúquense en los hombres los conceptos de independencia y propia dignidad…Un pueblo no es independiente cuando ha sacudido las cadenas de sus amos; empieza a serlo cuando se ha arrancado de su ser los vicios de la vencida esclavitud , y para patria y vivir nuevos , alza e informa conceptos de vida radicalmente opuestos a la costumbre de servilismo pasado, a las memorias de debilidad y de lisonja que las dominaciones despóticas usan como elementos de dominio sobre los pueblos esclavos…Las repúblicas se hacen de hombres : ser hombre es en la tierra dificilísima y pocas veces lograda carrera.
Martí señalo sin ambages el peso aniquilador de la educación instruccional desligada de la preparación para la vida, de la educación con olor a incienso que sepulta todo brío mental y toda ansia de ciencia del espíritu, de la educación que divide al mundo entre las castas de los potentados y la marea de los desposeídos, de la educación que soslaya las raíces, corta las alas e instaura el reino de las garras y las pezuñas. Reivindicó en cambio la potencia del libro junto al arado, y la dignidad suprema del oficio de la luz, cuando se ejerce bajo el signo del amor sin tregua.
Hay educadores que pueden encaminar el rumbo de una vida con una palabra justa en el momento exacto.

Video Oficial del comienzo de las actividades.

 Video Oficial de las Actividades.

La juventud participativa y alegre que no pierde sus raíces.