jueves, 20 de febrero de 2014

Guerra Economica Venezuela 2013 - Chile 1972 .

Inflación inducida, desabastecimiento, acaparamiento son solo algunos hechos producidos intencionalmente,de los cuales los venezolanos han venido siendo victimas en los años de Revolución y que vienen recrudeciéndose a raíz de la enfermedad que sufriera el Comandante Hugo Chávez. Desde ese preciso momento, el imperialismo junto a sus lacayos internos de la burguesía parasitaria nacional vienen implementando un plan sistemático de quiebre del sustento social de la Revolución, por diversas vías (política, mediática, cultural) pero, fundamentalmente económica. Estos actos de bandidaje económico ya lo han vivido de cerca, pueblos que se revelaron contra el tutelaje imperialista y decidieron ser libres y soberanos; Chile por ejemplo. Una receta golpista aplicada a la perfección que llevo al derrocamiento de la democracia popular impulsada por Salvador Allende y la instauración de una de las dictaduras fascistas más cruentas de la historia de la humanidad. Veamos en el siguiente documental cómo fue la guerra económica contra el proceso socialista chileno, veamos las sorprendentes similitudes y entendamos la alerta que detrás de esta guerra económica esta el latido del fascismo...

El 27 de febrero Fernando González Llort saldrá en libertad

¡Me alegro!!!... ¡me alegro desde el pelo hasta los zapatos! ¡qué mejor noticia!

 El 27 de febrero Fernando González Llort saldrá en libertad


Raiza Martin Lobo

Tras cumplir la injusta condena de 15 años, 5 meses y 15 días, resultado de un amañado juicio por el gobierno estadounidense,  el antiterrorista cubano Fernando González Llort, saldrá en libertad este 27 de febrero de la prisión federal de Safford, en Arizona, Estados Unidos.

Como Fernando no es ciudadano estadounidense, al decir de su abogado, Richard Klugh, según las leyes,  al finalizar su condena pase a la jurisdicción de las autoridades de Inmigración,  pues él no posee la ciudadanía estadounidense, al contrario de  René González y de  Antonio Guerrero que aún la posee.

Para facilitar su pronto regreso a Cuba, alega el jurista, Fernando y renunció  a impugnar su deportación a Cuba y además a seguir como parte del proceso de apelación extraordinaria, Habeas Corpus, junto a Gerardo, Ramón y Antonio, queienes aún permanecen en prisión.
“Fernando ha sido un preso ejemplar en todo, nunca tuvo ningún tipo de incidente”, alega Klugh. Tiene todos los trámites en orden y hay negociaciones con las autoridades pertinentes para lograr su inmediato regreso a Cuba y a su familia.  Todos los abogados que hemos participado en la defensa de los Cinco siempre hemos tenido un fuerte sentimiento de afinidad con Fernando. Es una persona extremadamente sensible, gentil, fuerte y honorable.”

El antiterrorista cubano Fernando González Llort, fue detenido el 12 de septiembre de 1998, junto con Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y René  González,  acusados injustamente injustamente en los Estados Unidos por combatir el terrorismo.

Tomado del Blog La Guantanamera http://la-guantanamera.blogspot.com/

miércoles, 19 de febrero de 2014





















www.fabianespana.com/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=40&Itemid=56

Las Desilusiones 

El proyecto fotográfico “Las Desilusiones” se desarrolló entre los año 2011 y 2013, se centra en un gran registro histórico contemporáneo de la cultura Aimará y la forma actual en que se desarrollan las costumbres de este pueblo indígena. Mediante las imágenes se podrá profundizar en la forma de vida de las personas que habitan lugares extremos de nuestro país y revelar los afectos y las fisuras de aquellos que se sienten desamparados en áreas cada vez más difíciles de ser habitadas. 

Hoy, la etnia que ocupó gran extensión territorial en el pasado, habita en dos zonas del Norte Grande, en la Región de Arica y Parinacota y en menor proporción, en la Región de Atacama, en la franja precordillerana y altiplánica. Actualmente existen 48.477 aimarás en Chile - censo de 2002 - de los cuales sólo 3.156 residen en sus territorios originarios, ubicados en la región de Arica y Parinacota - provincia de Parinacota, comunas de Putre y General Lagos. 

En mis viajes a estas localidades he podido observar una cultura en estado de abandono que conlleva inevitablemente a la desaparición de tradiciones ancestrales andinas. Los territorios precordilleranos y altiplánicos donde antes existían poblados, ya se encuentran deshabitados, las escuelas de algunos sectores cada vez tienen menos alumnos y las personas que residen en los caseríos, se encuentran en un estado de desconcierto y desorientación.

Luis Guajardo Invita al Encuentro por la Unidad de los Pueblos (+lista d...

A Gabriel Boric sobre Venezuela. Una respuesta necesaria

A Gabriel Boric sobre Venezuela. Una respuesta necesaria

Carla Amtmann e Ivan Vitta

El día 12 de febrero del presente mes, la oposición de derecha en Venezuela desplegó sus fuerzas para avanzar con el objetivo asumido desde el momento mismo en que Hugo Chávez Frías llega al poder en 1999: derrocar al gobierno bolivariano sea cual sea la forma que haya que utilizar para ello.

Lo acontecido es transmitido por la prensa internacional hegemónica de manera distorsionada –ninguna novedad si recordamos la complicidad de los medios en el golpe de estado del año 2002– y, sobretodo, poniendo el énfasis en las acciones de violencia, que  efectivamente se desataron en los centros más importantes del país,  haciendo eco a los llamados de rebelión que los líderes de la oposición como Leopoldo López, Maria Corina Machado y Antonio Ledezma han impulsado.

Tras el golpe del año 2002, que se logró revertir gracias el gran esfuerzo de las fuerzas populares y despliegue de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, el imperialismo y la derecha venezolana han buscado diversas estrategias apostando en este último periodo a la vía electoral –pese a que en un momento previo habían negado incluso reconocer la Constitución y participar en elecciones parlamentarias-.

Este año, después de tener unos resultados estrechos en las elecciones presidenciales –aunque menos estrechos que las diferencias de votos obtenidas incluso en algunas elecciones aquí en Chile como entre Ricardo Lagos y Joaquín Lavín- la oposición ha desplegado un guion permanente de hostigamiento y boicot económico desconociendo el triunfo de Nicolás Maduro. Si bien hay diferencias en el plan a seguir –derrocamiento, triunfo en referéndum o próximas elecciones- lo claro es que la derecha ha de velar por la generación de caos y descontrol  ya que restar respaldo popular al gobierno es un requisito previo para cualquiera  sea la táctica.  

Las respuestas de los distintos países del mundo ante esta nueva intentona sediciosa y desestabilizadora no se hicieron esperar. Ecuador, Bolivia, Cuba, Argentina y Uruguay encabezaron los apoyos al gobierno bolivariano, enfatizando en la responsabilidad de la oposición en las acciones de violencia y hostigamiento hacia el gobierno democrático.

En Chile, las fuerzas se han manifestado en base a sus diversos principios ideológicos y políticos. La UDI y la DC se han alineado, como era de esperar en coherencia a su común pasado golpista, con la oposición venezolana. Las fuerzas pro-bolivarianas han solidarizado con el gobierno electo democráticamente. Así ninguna de estas posturas nos sorprendió; en cambio sí lo hizo, cuando apareció, la declaración del diputado electo Gabriel Boric.

Gabriel, ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, es quien hoy se levanta como uno de los pocos que desde el parlamento defenderá las verdaderas demandas del movimiento estudiantil.

Militante de Izquierda Autónoma, agrupación que define al marxismo como parte de su matriz teórica analítica, y entre sus textos predilectos dicen encontrar a Lenin y Gramsci; frente a la actual coyuntura, ha realizado una serie de desafortunados e imprecisos comentarios, que revelan en el futuro diputado y en su colectividad en general, no solo confusiones y vacíos sino que abiertas contradicciones.

Creemos que estas declaraciones de Boric no pueden dejarse pasar sin más, y que a su vez debemos contribuir a sacarlas del debate chico que las redes sociales imponen, que solo hace que se caigan en generalizaciones que en nada ayudan a la construcción de la izquierda chilena.

Y es cierto que ante la inmensa ola de solidaridad y férreo compromiso que la izquierda latinoamericana ha mostrado en estos últimos días – la que Boric ha calificado de “obsecuente”– sus palabras son insignificantes. Sin embargo sus dichos, reflejo de un posicionamiento ambiguo, nos interesan pues se articulan hoy en el contexto del necesario debate que como izquierda debemos impulsar en Chile, para enfrentar la necesaria e histórica tarea de construir un nuevo proyecto y fuerza político social de izquierda para conquistar el país del mañana.

Precisamente es en momentos como estos donde se puede ver con mayor claridad la izquierda que queremos construir y el proyecto que buscamos levantar para nuestro país. En momentos de crisis se aclaran las aguas y se despejan las verdaderas posiciones, abriéndose debates necesarios que debemos enfrentar de manera crítica, fraterna y con mirada de futuro.

Por tanto, ésta respuesta no está solo dirigida a Gabriel ni impulsada sólo por sus dichos parcelados, sino que viene a responder a los principios ideológicos y políticos que sustentan sus dichos y que consideramos en nada beneficiosos a la hora de plantearnos la construcción de un verdadero proyecto anticapitalista para América Latina.

 Para las generaciones que estamos llamados a proyectar en el futuro los cambios en Chile y en Nuestra América,  la revolución bolivariana es el primer proceso que vivimos conscientemente desde su gestación y hemos seguido hasta el día de hoy. Marca nuestra historia latinoamericana, nos enseña diversas lecciones de lo que hay que hacer como también de lo que hay que evitar realizar,  y por tanto también lo que sea que queramos o no pensar para Chile. Es importante y vale la pena entonces detenerse en ello.

Vamos por parte.

Gabriel ha señalado tres comentarios sobre la coyuntura política especial que se vive hoy en Venezuela.

Lo primero que plantea es que “La izquierda latinoamericana no puede permanecer impávida, obsecuente, y acusando de fascista o traidor a todo quien critique al gobierno de Maduro. Es un hecho que en Venezuela hay problemas (de distintas índoles y por diversas causas), y la irreflexividad solo atonta e impide aprender para avanzar”.

Ya partimos confundidos. ¿A qué críticas se refiere? Siendo una declaración al día siguiente del inicio de las protestas, se puede suponer que se refiere a las críticas que enarbolan los venezolanos que salieron a protestar contra el gobierno bolivariano. De ser así no podemos permitir ninguna concesión al respecto.

Que en Venezuela hay problemas no cabe ninguna duda, que hay deficiencias, corrupción y que se atraviesa por una crisis económica es algo que se debe analizar y poner siempre sobre la mesa. En la propia izquierda venezolana y continental hay un permanente debate sobre esta situación, buscando aportar y poder destrabar aquellos nudos que impiden seguir profundizando y avanzado el proceso abierto con el triunfo del Comandante Hugo Chávez.

Pero de ahí a suponer que las manifestaciones callejeras, recién vistas, son el correlato en la calle de las críticas ante esos problemas es un grave error, una inaceptable tergiversación o una falta de información inaceptable en un futuro diputado de izquierda. No cabe duda que las movilizaciones de estos últimos días en Venezuela las ha orquestado la oposición de derecha.

Y todos sabemos que el verdadero objetivo de la oposición venezolana con las protestas de esta semana no es corregir los errores de la Revolución Bolivariana, sino desestabilizarla y, finalmente, derrotarla. Ante ello, la ambigüedad de Boric en este apartado solo tiene como resultado un blindaje gratuito y pernicioso a una oposición que no critica los problemas y deficiencias del modelo, sino que, al contrario, critica los logros que han resultado de él: la pérdida de poder de la burguesía y el imperialismo, y el empoderamiento de los sectores populares. A las críticas de la derecha no se le puede hacer ni una sola concesión y como ellas son hoy las protagonistas del escenario que se desarrolla en Venezuela, debemos cerrar filas junto a todas las fuerzas venezolanas y continentales, -muchas de ellas profundamente críticas ante los errores y deficiencias del proceso-, que hoy apoyan al gobierno bolivariano.

Si a críticas desde la vereda del socialismo, antiimperialismo y latinoamericanismo se refiere, entonces abierto está ese profundo debate de crítica y autocrítica que debe atravesar la izquierda y del cual muchas de las fuerzas bolivarianas son parte, siempre que son posturas que apuntan a un fortalecimiento y profundización del proceso y no a una retira ante las fuerzas opositoras.

Luego de este inicio ambiguo Gabriel Boric señala como segundo punto “Lamento y condeno los asesinatos de estudiantes y un civil, sea quien sea quien haya apretado el gatillo. Sin matices”.

Aquí se pone aún más inconsistente nuestro “marxista”, al colocar en un mismo plano moral la violencia que en todo proceso revolucionario los sectores dominantes oponen al avance de las fuerzas sociales populares, con las medidas y medios necesarios que dichas fuerzas populares oponen a esa violencia reaccionaria.

Aun compartiendo la preocupación sobre la agudización de la violencia política desatada, y lamentando la muerte de jóvenes que muchas veces son convidados a defender intereses ajenos, lo justo sería esperar las investigaciones y clarificación de los hechos, antes de lanzar los dardos. No olvidemos que a los días siguientes del triunfo de Maduro murieron en manos de la oposición 11 chavistas, y que dentro de los asesinatos de estos días había por lo menos un militante del PSUV. La violencia desatada durante todos estos años de gobierno ha venido la mayoría de las veces por parte de los grupos de derecha. ¿Son entonces estas tres muertes lo que debe ponerse en el centro para tomar postura y para matizar nuestro apoyo al gobierno bolivariano?  Creemos que no.

Pero lo más importante tal vez sobre este punto, como segundo aspecto,  es la inferencia como postura generalizada, moral e ideológica que manifiesta sobre la violencia cuando plantea un análisis “sin matices”. Aquí nos saldremos del contexto y nos iremos a las diferencias de fondo que tenemos con las posiciones detrás de las expresiones de Boric.

En una revolución, las fuerzas revolucionarias no tienen sólo el derecho, sino el deber de defender el proceso. La experiencia histórica, incluyendo el golpe militar de 1973 que Boric menciona más adelante en su declaración, muestra que la reacción burguesa e imperialista no tendrá ninguna compasión con las fuerzas populares si estas se dejan derrotar. Organizar la fuerza necesaria para romper la resistencia de la reacción es, por una parte, una necesidad política que permite destrabar el avance del proceso; pero es también una obligación moral para con los cientos de miles de trabajadores y trabajadoras, con las amplias masas populares que deciden apoyarlo.

Toda revolución produce su propia legitimidad y legitima a su vez los medios necesarios para su avance, en la medida que es la expresión de la voluntad de amplias masas trabajadoras y populares. Entre esos medios está el uso de la fuerza, incluso de la violencia armada, en forma proporcional a la resistencia del enemigo.

Si en 1973 la Unidad Popular hubiera tenido la capacidad real de detener el golpe militar y hubiera derrotado esa intentona, ahorrando al país miles de asesinados y desaparecidos, decenas de miles de torturados y exiliados y generaciones completas arrasadas por el capitalismo neoliberal, ¿cabría lamentarse acaso de que hubieran caído algunos sediciosos que combatían por los privilegios de clase de la burguesía y del imperialismo? ¿Podrían ponerse en un mismo plano que aquéllos que hubieran rendido su vida en defensa de los intereses de los trabajadores y del pueblo? La respuesta política y moral es un rotundo no.

El tercer punto de Boric es una crítica a la derecha en Chile: “la derecha chilena es muy doble estándar. Defienden el derecho a protestar, en otro país. Critican la represión del gobierno, en otro país. Se escandalizan por falta de pluralismo en los medios, en otros países”…

Y es cierto,  efectivamente eso es lo que hace la derecha, y además miente. Porque si de concesiones se trata, si de libertad de expresión se trata, en Venezuela hay muchos más mecanismos pese a tener a fuerzas sediciosas activas y hostiles a la institucionalidad dentro. Pero eso no es “doble estándar” compañero, son intereses de clase.

La derecha, al estar en el sitial hegemónico en Chile, no tiene pudor en así asumirlo. Nos empuja a nosotros al debate moral, a los principismos, cuando ellos sin tapujo se pasean desde la democracia a la dictadura, de la violencia al pacificismo sin ningún problema. Porque ellos sí que han entendido los principios de Marx al parecer mejor que muchos de los que se dicen de izquierda.

Finalmente viene su remate Por último, yo condeno y lamento la violencia sin matices, pero no por eso me sumo al golpismo de Leopoldo Pérez, Machado y Ledezma. Esa historia ya la escribieron aquí y terminó muy mal. Ojalá el pueblo venezolano logre, con autodeterminación y en forma pacífica, salir adelante de esta crisis, fortaleciendo su democracia y recuperando la convivencia entre hermanos

¡Qué bien que condene los intentos golpistas! No se esperaba menos. Pero como espera usted que se haga frente a dicho plan violento y nefasto que se articula desde la embajada norteamericana. ¿Una convivencia pacífica  con Leopoldo Pérez quien firmó el año 2002 el Acta de Carmona?

El problema no lo resuelve la violencia, eso es claro, por ello es fundamental que se guíen los esfuerzos en base a un plan que debe estar marcado por un importante proceso de mejorías del modelo, haciendo frente a la corrupción y a la crisis económica; apostando por mantener todo el apoyo popular que este proceso a logrado desplegar y avanzando en el paso de las clientelas políticas –que mucho sirven para ganar elecciones pero poco para profundizar y defender procesos- a la militancia político social, y en ello consolidar lo hasta ahora avanzado. Sin embargo, es perentorio poner freno definitivo a la sedición, y a los planes golpistas. En eso, al contrario de lo que usted señala, y como todo marxista en Chile ya debiera haber aprendido, no sirven los pactos de hermandad ni las buenas voluntades.

¿Si acaso la sedición continúa y se desata una guerra civil –lo cual claramente esperamos que no suceda- debemos suponer que en base a los  principismos y buenas voluntades enarboladas por Gabriel habría que tomar palco? Tal como ha  señalado el futuro diputado, hay que preguntarse por qué pasa esto en Venezuela. Si considera que la respuesta está por sobre todo en las gestiones y errores del proceso –y gobierno-, es también entonces de suponer que cree que hay un camino para la izquierda anticapitalista en América Latina que puede evitar los enfrentamientos con las fuerzas más sediciosas de nuestro continente. ¡Que peligrosa sentencia en alguien que busca contribuir en la construcción de un nuevo proyecto revolucionario en Chile!

En momentos históricos como los que se viven en Venezuela, donde se están destrabando los principales nudos de la Historia, donde la victoria de unos es la derrota de otros, es cuando no se permiten en política posiciones ambiguas, o imposturas. Cuando se agudizan las contradicciones o se toma partido con quienes buscan sabotear el proceso y retrotraer la Historia, aun a costa de generar derramamiento de sangre del propio pueblo, o se está con quienes valientemente, con fuerza y con coraje, se oponen a dichos intentos golpistas.


En la historia no se aplican las reglas del Barón de Coubertin. Al menos para la izquierda, hay solo una postura posible.

Fech critica intento golpista en Venezuela

Fech critica intento golpista en Venezuela



Frente a los últimos hechos ocurrido en la República Bolivariana de Venezuela, como Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), declaramos que:
El movimiento estudiantil chileno reivindica la defensa por la educación pública en particular, y por la justicia y dignidad del ser humano en general.
Es en ese sentido que rechazamos todo intento de desestabilización, acaparamiento de alimentos y de golpismo que busca pasar por encima de las decisiones soberanas del pueblo venezolano, y cortar por esa vía el camino revolucionario que ha escogido.
Asimismo, no nos sentimos representados por el actuar de sectores estudiantiles venezolanos que se han puesto del lado de la defensa del viejo orden, opuesto al camino que el pueblo ha definido.
Lamentamos profundamente las tres muertes ocurridas en los últimos días, tanto oficialistas como opositoras, las cuales deben ser tratadas con el debido proceso para que se haga justicia, y esperamos que el pueblo venezolano salga fortalecido de este proceso de forma que estos graves hechos no se repitan.
Rechazamos también la tergiversación de diversos hechos en el país hermano, la manipulación de imágenes e información para propiciar un clima favorable a la intervención. Hacemos un llamado a la prensa nacional e internacional a no continuar con estas prácticas que solamente empeoran el proceso y deslegitiman la profesión periodística.
Hacemos un llamado a todos los actores políticos y sociales a pronunciarse en este sentido, y no dejar pasar el intento golpista en este país hermano.
Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech)

Comunicado de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad



Desde hace varias semanas la derecha fascista en Venezuela ha venido llevando a cabo un conjunto de acciones de desestabilización, orquestadas en acompañamiento con las agencias de inteligencia del imperialismo. El plan tiene como principal objetivo generar situaciones de violencia en las calles, especialmente en los Estados fronterizos con la República de Colombia. Dentro de estas acciones se sitúa el asedio y ataque a la Residencia del Gobernador José Vielma Mora en el Estado Táchira, del cual fueron víctimas su esposa, hijos y niños en condiciones especiales que reciben allí tratamiento médico.
Lideradas y aupadas por partidos de extrema derecha como Voluntad Popular, estas acciones se repitieron en otras ciudades del país provocando heridos, cierre de calles, destrucción de propiedad pública y privada, así como actos de provocación a las fuerzas policiales; hasta que en el día de ayer, 12 de Febrero, fecha en la que se realizaban los actos en conmemoración del Bicentenario de la Batalla de La Victoria y Día de la Juventud, la violencia hizo máxima eclosión tras sendas manifestaciones pacíficas de parte de jóvenes revolucionarios y de oposición, con un saldo terrible de tres personas muertas, la quema de cinco vehículos oficiales, la destrucción de la fachada de la sede principal de la Fiscalía General de la República, y el asedio e intento de destrucción de varias oficinas de instancias judiciales y gubernamentales, que hacen pensar en un plan de tipo ucraniano. Todo ello en coincidencia con el continuo llamado público de Leopoldo López y María Corina Machado de “salir a la calle sin retorno”, hasta lograr que el Presidente de la República renuncie.
En este sentido, la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad no puede dejar de fijar posición ante estas acciones que son producto de un plan deliberado que intenta llevar a Venezuela hacia una guerra civil que le abra las puertas a la intervención del imperio. Ya basta de violencia y de muerte por ambiciones de poder y dominio.
Por estas razones:
1. Lamentamos profundamente el fallecimiento de los tres ciudadanos que cayeron víctimas de la intolerancia durante el día de ayer, y exigimos que se haga justicia expedita a través de la aplicación estricta de la ley, para que nunca más agentes aventureros del imperialismo perturben la paz de la Patria.
2. Condenamos enérgicamente estos actos de violencia y nos unimos al llamado de paz realizado por el Presidente de la República Nicolás Maduro Moros, al tiempo que manteniendo firme el legado del Comandante Hugo Chávez, reafirmamos el carácter pacífico que siempre ha caracterizado a la Revolución Bolivariana.
3. Hacemos un llamado a todos aquellos que tienen diferencias con el Proyecto Bolivariano, para que éstas sean expresadas de manera verdaderamente pacífica, sin alterar el orden y la vida pública, en los distintos espacios de diálogo que garantiza la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y que la revolución siempre ha proveído para la expresión de todos y de todas.
4. Finalmente, hacemos un llamado a la solidaridad internacional para derrotar cualquier intento de imponer la violencia en un país que avanza con firmeza hacia una sociedad de justicia, igualdad y paz.
2014: Año de la Juventud Bicentenaria.
“No podemos optar entre vencer o morir. Necesario es vencer”